jueves 4 de febrero de 2010

Falacias narrativas sobre el mercado de valores

Siempre me han llamado la atención las explicaciones, en mi opinión, simplistas, poco científicas y no probadas, que la prensa, incluso la prensa económica especializada, ofrece de las fluctuaciones diarias de la bolsa de valores, de la evolución de los indicadores económicos, utilizando como explicaciones, normalmente, sucesos geopolíticos o la publicación de otros indicadores macroeconómicos.

Resulta que ese fenómeno, esas explicaciones simplistas, tienen un nombre, falacia narrativa, y se lo ha adjudicado Nassim Nicholas Taleb en su más que célebre obra "El cisne negro". Así lo dice Taleb:

"Cada vez que se produce un movimiento en la bolsa, los medios de información se sienten obligados a dar la 'razón'".

Y nos propone un ejemplo acaecido en 2003 en que el mismo hecho, la captura de Saddam Hussein, se utilizó por la misma agencia, Bloomberg, para explicar, con poco más de dos horas de diferencia, tanto la caída como la subida de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos en una variación intradía.

La falacia narrativa es un artificio que nos hace buscar una historia, una narración, que nos permita explicar unos hechos, que nos aporte causalidad y nos simplifique su comprensión. De nuevo en palabras de Taleb:

"La falacia narrativa se dirige a nuestra escasa capacidad de fijarnos en secuencias de hechos sin tejer una explicación, o, lo que es igual, sin forzar un vínculo lógico, una flecha de relación sobre ellos. Las explicaciones atan los hechos. Hacen que se puedan recordar mucho mejor; ayudan a que tengan más sentido. Donde esta propensión puede errar es cuando aumenta nuestra sensación de comprender."

Sin embargo, y quizá porque su propia profesión le lleva a exculpar a los analistas económicos, Taleb centra en otro colectivo, en el público, en todos nosotros, el origen del problema:

"El problema de la causalidad exagerada no está en el periodista sino en el público. Nadie pagaría un dólar por una serie de estadísticas empíricas... Queremos que nos cuenten historias".

Así que sí, las noticias con explicaciones sobre las fluctuaciones en el mercado de valores suelen ser falacias narrativas, suelen ofrecer historias y una falsa sensación de causalidad. Sin embargo, esas falacias hacen las noticias más digeribles, más interesantes...aunque no necesariamente más ciertas.

martes 2 de febrero de 2010

iMarketing

Apple lo ha vuelto a hacer.

No me refiero exclusivamente al lanzamiento de un nuevo producto, el iPad, aunque algo tiene que ver.

Tampoco me refiero exclusivamente a que este producto sea de un diseño y un atractivo más que notables, aunque supongo que también tiene algo que ver.

Ni siquiera me refiero exclusivamente al hecho de que el iPad pueda revolucionar y redefinir dos segmentos en plena eefervescencia del mercado tecnológico como son el de los tabletPC/laptop o el de los e-books.

A lo que me refiero, realmente, es a que Apple ha logrado, de nuevo, tener pendiente a todo el sector tecnológico, a toda la prensa especializada y no especializada, y a toda la blogosfera, del lanzamiento de uno de sus productos... Para conseguir luego, que esta misma prensa y esta misma blogosfera, se hagan eco de ese lanzamiento y ese producto, transmitan sus características, repitan el discurso de Steve Jobs, comenten el efecto en el mercado, analicen la tendencia que este producto supone... constituyéndose todo ello en un mecanismo amplificador de la propia comunicación de Apple y en un arma de promoción de primerísimo orden.

¿Cómo consigue Apple esta notoriedad? ¿Por qué los lanzamientos de Apple superan en expectación a los de cualquier otra compañía tecnológica y no tecnológica?

Tal vez se deba a la personalidad arrolladora de su líder, Steve Jobs. Sin embargo, el sector tecnológico, la propia competencia de Apple, no están faltos precisamente de líderes carismáticos. Debe de haber algo más.

Algo tendrá que ver, también, la excelente calidad y diseño de sus productos, pero es difícil pensar que, aunque la calidad de los productos Apple sea innegable, se trate de la única compañía capaz de alcanzar esa excelencia.

Quizá sea debido a la continua innovación que Apple supone, no sólo desde un punto de vista tecnológico, que también, sino, sobre todo, por la introducción de nuevos conceptos, nuevas ideas, la continua redefinición de mercados. Lo hizo con el iPod, con el concepto de las Apple stores, hasta cierto punto también con el iPhone y quién sabe si lo logrará de nuevo con el iPad. Y en este sentido sí que es cierto que pocas compañías se le pueden comparar.

Mucho tendrá que ver la puesta en escena, el secretismo con ligeras filtraciones, seguramente intencionadas, que rodea al lanzamiento de sus productos y la brillantez de las presentaciones.

Y también será importante el sentido de comunidad, el haber logrado formar una tribu, en el sentido que le atribuye Seth Godin al término, un conjunto de auténticos fans, una legión de admiradores y seguidores, pendientes del último movimiento de su líder.

Probablemente no sea una sola razón, sino todo un ecosistema, todo un conjunto de motivos interrelacionados entre los que creo haber mencionado los cinco más relevantes: líder carismático, calidad y diseño, innovación contínua, puesta en escena y comunidad.

Sea lo que sea, lo cierto es que Apple ha conseguido un mecanismo único y potente de promoción de sus productos, una nueva forma poderosa y diferencial de hacer marketing, forma a la que, por seguir la estrategia de marca de la compañía de la manzana, bien podríamos denominar iMarketing.

domingo 31 de enero de 2010

Antecedente neuronales y cognitivos de los procesos ITIL

Según explica Nassim Nicholas Taleb en su famoso libro "El cisne negro", y citando las investigaciones de ciertos psicólogos, parece que nuestro pensamiento tiene una caracteristica dual o, si se prefiere, existen dos "sistemas":
  • sistema experiencial: que es automático, rápido, no requiere esfuerzo. Tiene que ver con la intuición y produce atajos que permiten funcionar de una forma rápida y eficaz.
  • sistema cognitivo: que es el que denominamos habitualmente "pensamiento" y que es razonado y lógico, pero lento.
Parece, además, que existe una cierta base orgánica en nuestro cerebro para esos dos sistemas. Según nos enseña la neurobiología existen dos partes en el cerebro:
  • cerebro límbico: de reacción rápida y que es el centro de los sentimientos.
  • parte cortical: que se supone es la que se emplea para pensar y razonar.
Y se me ocurre pensar que esta forma de dividir el pensamiento y la acción en dos partes, una dedicada a la reacción rápida y otra al análisis profundo, es un patrón que se repite, incluso, en el ámbito de la gestión de servicios TI (ITSM) basados en las mejores prácticas ITIL. Así, la resolución de cualquier mal funcionamiento en la infraestructura TI objeto del servicio, se organiza con base en dos procesos:
  • Gestión de incidencias: que es un proceso orientado a la pronta restauración del servicio, a la resolución rápida, utilizando para ello, con frecuencia, los denominados "workarounds" (atajos) ...al igual que hace el sistema experiencial.
  • Gestión de problemas: orientado a la búsqueda de causas subyacentes, raíces y al establecimiento de soluciones duraderas. Es un proceso más analítico y lento ...como el sistema cognitivo.


Curioso paralelismo... que seguro que no es casual.

Esa subdivisión en una respuesta rápida y otra razonada es una "mejor práctica" que, a través de la evolución, nuestro cerebro ha incorporado. Ese mismo patrón, aplicado a la gestión de servicios TI, es otra "mejor práctica" y, como tal, recogida por ITIL, fruto de la evolución y la experiencia colectiva en la gestión de servicios.

Y sin duda, la aplicación de esta "mejor práctica" se ve favorecida, probablemente de forma inconsciente, por ser ese nuestro sustrato neuronal y cognitivo, la esencia misma de nuestra forma de proceder y comportarnos ante los "inputs" que el mundo nos ofrece, ya sea en la vida diaria, o gestionando servicios TI.

domingo 24 de enero de 2010

Una guía práctica para emprendedores

Estos días he estado leyendo "Cómo crear tu nueva empresa" de Eva Asensio del Arco y Beatriz Vázquez Blömer, un libro sencillo y practico que muestra las consideraciones a tener en cuenta y, sobre todo, los pasos a dar, para montar una empresa.

Lo mejor del libro es, precisamente, su carácter práctico y concreto. Explica de forma clara y concisa aspectos tan poco documentados como son las formas jurídicas posibles de una empresa, los trámites a realizar, la documentación administrativa y las obligaciones fiscales.

No es un libro innovador o erudito, pero sí muy claro y útil, al menos para tener una idea preliminar.

Para quien esté pensando en montar una empresa o en estableceros como autónomo, tal vez sería bueno que le echara un vistazo.

Índice

  • La empresa y su entorno
  • Formas jurídicas de la empresa. La franquicia
  • Trámites administrativos para la constitución de una empresa
  • Fuentes de financiación de la empresa
  • La gestión del personal en la empresa
  • Documentación administrativa
  • La contabilidad en la empresa y sus cuentas anuales
  • Producción, aprovisionamiento y valoración de existencias
  • Costes, precios y beneficios
  • Marketing I
  • Marketing II
  • Obligaciones fiscales de la empresa
  • Mi proyecto empresarial
  • miércoles 20 de enero de 2010

    Pienso... luego no dirijo

    "Resulta imposible profundizar mucho en una idea cuando se dirige un negocio, sean cuales sean las horas que éste conlleve; dicho simplemente, a menos que uno sea un insensible, las preocupaciones y el sentido de la responsabilidad ocupan un espacio cognitivo precioso. Es posible que uno pueda estudiar, meditar o escribir si uno es un empleado, pero no cuando se dirige un negocio, a no ser que sea un irresponsable.".

    Sorprendente, y se me antoja que algo exagerada, esta afirmación de Nassim Nicholas Taleb. No creo que forme parte del núcleo central de su pensamiento. Es sólo una nota a pie de página en la sección de agradecimientos de su afamado libro "El cisne negro".

    Algún fondo de verdad, no obstante, sí parece ocultar esta frase. El directivo tiene muchos estrés, muchos temas en que intervenir, muy poco tiempo para decidir, muy poco para pensar...

    Aún así, quisiera pensar que, aunque rápido, y quizá menos de lo que deseara, algo sí que piensa. Más nos vale...

    domingo 17 de enero de 2010

    El cambio organizativo y la carrera profesional

    Afirma Richard Sennett en su libro "La corrosión del carácter":

    "... las organizaciones suelen estar tan a menudo en un estado de flujo interno que es inútil intentar tomar decisiones racionales sobre el futuro personal basándose en la estructura actual de la empresa".

    Dos objetivos, dos tendencias divergentes y, sin embargo, de plena actualidad.

    Por un lado la dinámica de la innovación, la flexibilidad y el cambio continuo, exige profesionales con capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias, que acepten los cambios, que aprendan, que se motiven en este entorno acelerado y cambiante.

    Por otro, el propio interés del profesional, su desarrollo como tal e, incluso, si me apuran, la coherencia con su marca personal, exigen una dirección, una coherencia. No es resistencia al cambio...sino la necesidad de una línea argumental, una coherencia, una lógica en los cambios que permitan al profesional planificar de alguna forma su carrera y su propio desarrollo. Se trata de que los cambios supongan una evolución y no unos meros eventos desestructurados.

    Difícil conciliar estos extremos. En cualquier caso, de lo que todo profesional debe ser consciente es de que, aunque no completamente, sí hasta un cierto punto, la carrera profesional está en sus manos. La propia carrera profesional es su interés y responsabilidad y debe buscar y promover de forma activa el camino que desea para sí.

    Aún en medio del caos y el cambio continuo, nunca debemos renunciar a gobernar nuestro propio destino.

    miércoles 13 de enero de 2010

    El reto como motivación

    Hace unas fechas, leía, en el libro de Richard Sennett titulado "La corrosión del carácter", lo siguiente:

    "En todas las formas de trabajo, desde la escultura a servir comidas, la gente se identifica con las tareas que son un reto para ellos, tareas que son difíciles".

    No sé si todos las personas, si todos los trabajadores, responden a este estímulo, pero sí estoy seguro de que muchos lo hacen...probablemente los más valiosos.

    Quizá, para completar la receta, lo único que haga falta es una pizquita de impulso, de reconocimiento y ánimo, para que el efecto Pigmalión haga el resto.